El método consiste en estimular determinados puntos, de acuerdo a un mapa específico de la oreja. Mediante el estímulo de estos puntos, es posible reorganizar la energía que circula por los meridianos del cuerpo y devolverle la vitalidad perdida. En el pabellón auricular está representada la figura humana cabeza abajo, y a través de más de un centenar de puntos, en acertadas combinaciones, se puede tratar innumerables síntomas y enfermedades. Existen varias técnicas para realizar estos estímulos, con agujas de acero quirúrgico, con microagujas o chinchetas, con semillas, con microesferas o imanes, por medio de la presión de los dedos o con la aplicación de láser. Esta técnica es de una aplicación rápida y de tipo ambulatoria; no representa ninguna molestia para el individuo que la recibe, no presenta efectos secundarios ni pone en riesgo la salud.